
La hacienda La Clementina, una de las más grandes y emblemáticas de Ecuador, está atrapada en un limbo total: no se puede vender por la presencia de una facción de Los Choneros (los llamados Choneros AK 47) que controla partes del terreno con extorsión y amenazas.
Ubicada en La Unión, Babahoyo (Los Ríos), la hacienda tiene alrededor de 10.000 hectáreas (más de tres veces el tamaño de Cumbayá en Quito). En su momento de gloria llegó a las 12.085 hectáreas y era símbolo de la producción bananera del país, propiedad de la familia de Álvaro Noboa (padre del actual presidente Daniel Noboa).
Lo que alguna vez fue un gigante del banano ahora es zona de alto riesgo criminal. Incautada en 2013 al Grupo Noboa por una deuda tributaria de USD 90 millones, hoy pertenece a la CFN y nadie la quiere comprar por el peligro que representa.
Durante el gobierno de Rafael Correa, se incautó por impago de impuestos y se propuso entregarla a los trabajadores. En 2014, la CFN les dio un crédito de USD 73 millones a casi 1.800 empleados para que la manejaran. Pero el plan se complicó: hoy quedan unas 804 familias viviendo ahí, y el problema más pesado es la infiltración de Los Choneros.
El título que resume perfecto el drama: “De banano a pólvora”. Pasó de ser motor agrícola a territorio donde el crimen organizado pone las reglas, complica avalúo, peritajes y cualquier intento de venta.
Extensión original:
Crédito otorgado a trabajadores (2014):
Familias que aún viven allí:
Valor estimado (2022):
Principal bloqueo a la venta:
En resumen, una historia que muestra cómo una decisión política sin seguimiento terminó convirtiendo un emblema productivo en un dolor de cabeza de seguridad nacional. El futuro de La Clementina sigue en el aire.