El Tribunal Contencioso Electoral (TCE) admitió una impugnación que busca frenar la decisión del CNE
de adelantar las elecciones seccionales al 29 de noviembre de 2026, originalmente previstas para febrero de 2027. El argumento central sigue siendo el riesgo del fenómeno de El Niño.
Por adelanto al mes de noviembre de votaciones: el CNE se encuentra impugnado bajo la lupa del tribunal.
Esta medida había generado expectativas y críticas por el corto plazo para campañas y organización. Los aspirantes a cargos locales y prefecturales enfrentan ahora incertidumbre sobre el calendario definitivo.
El desenlace de esta impugnación definirá si los ecuatorianos votarán en noviembre o se mantendrá el cronograma original, afectando directamente la planificación política y ciudadana.